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Domingo, 29 Octubre 2017
Publicado en PROYECTOS

"Ya puedo decir que oficialmente pertenezco al grupo de afectados por el “Mal de África”. Lejos de tratarse de una enfermedad, consiste en un estado emocional que padecemos los que hemos visitado el continente y sentimos la necesidad de volver. Volver a sentir, a oler, a respirar, a contemplar sus gentes, sus colores, su música, su energía, su horizonte, su cielo y un sinfín de sensaciones que te atrapan en un sentimiento de vitalidad y fuerza que no quieres dejar de experimentar.

Testimonio_Maitane_BEFORE_and_AFTER

Y todo gracias a ti Afrikable. Un pequeño proyecto que conocí hace 5 años navegando por la red en busca de mí misma aunque, 5 años después ya no puedo hablar de ti como un pequeño proyecto. Te conocí como una humilde familia con muchos retos por delante y he tenido el privilegio de contar con la perspectiva de los años para ver en lo que te has convertido.

La modesta casa de entonces se llamaba “Alipenda” la primera en dar cobijo a un proyecto tan ambicioso. En ella se desarrollaban todas las actividades: el taller de las mujeres, la escuelita de los peques, la zona de bebes, la cocina, el espacio de los voluntarios y el despacho de las fundadoras y la coordinadora. La idea de un terreno (una Shamba) en el que poder desarrollar toda la esperanza y sueños de Afrikable era una osada visión de futuro. Y sin embargo aquí estáis, más firmes que nunca tras varios obstáculos, dificultades y frustraciones que nunca pudieron con los muchos momentos de alegría, superación y logros alcanzados.

Ha sido abrumador volver al mismo lugar y vivir en primera línea todo lo que habéis conseguido y crecido. Un terreno que acoge diversas construcciones; el taller de costura con nueva maquinaria, el taller de calzado, un almacén, un gran despacho para la dirección del proyecto, 2 escuelas infantiles, el área de bebes, un comedor que abastece a más de 100 niños, la Maternity Home (probablemente una de las mayores muestras de que todo es posible), una huerta que simboliza cómo hasta en los lugares más inhóspitos con mucho esfuerzo y cariño todo puede crecer y un acogedor espacio para los voluntarios. Ahora más que nunca he sentido lo que Afrikable significa; África es posible.

Maitane con Rukija

En esta segunda experiencia destacaría la lección de superación, fortaleza y empoderamiento recibida por parte de cada una de las mujeres que forman el proyecto. Sus historias conforman un severo equipaje con el que afrontan el día a día y no deja de sorprenderme la fortaleza y ganas de vivir con la que lo hacen. Una de las tareas que me tocó llevar a cabo fue la de bajar todas las mañanas a la tienda de Afrikable en el pueblo (Lamu), en ella se encontraba Mariam Ramadhan y comenzar el día pensando en la sonrisa de ella al verme aparecer por la puerta hacía que el calor y la caminata de media hora sobre arena para llegar a ella fueran “Hakuna Matata” (no hay problema).

Maitane con Mariam Ramadhan

Cierro un capítulo de mi vida con la certeza de que volveré a cruzarme en las vidas de las mujeres y niños de Afrikable, a fin de cuentas, no hay dos sin tres. Volveré para ver de primera mano cómo ha crecido cada semilla que habéis plantado, para ver cómo las mujeres han seguido conquistando su empoderamiento y los niños han crecido con las herramientas que ponéis a su alcance.

Asante Sana (muchas gracias) a las valientes y luchadoras mujeres, a los vitales y fuertes niños y niñas, a cada miembro que conformáis la gran familia Afrikable, por abrirnos las puertas de vuestro hogar, por abrirnos los ojos y mostrarnos lo esencial de la vida y en definitiva por abrirnos vuestros corazones. Una vez más, lo he intentado pero no he podido dar más de lo que me llevo.

Maitane en el poblado Orma

 

Autora: Maitane

Martes, 10 Octubre 2017
Publicado en PROMOCIÓN

Por fin llegó el día de poder presentaros el Nuevo catálogo Afrikable.

Detrás de cada producto, cada foto y cada diseño hay un gran trabajo en equipo que ha durado años y muchas historias que contar.

Desde cada una de las mujeres que con perseverancia, esfuerzo y siempre dispuestas a mejorar, crecer y superarse con una sonrisa en la cara, han cortado, cosido y puesto cada pespunte del primer al último producto.

Desde que aquel día, sentadas Lola y yo con un boli y un cuaderno en mano, el nuevo catálogo empezó a ser una realidad y no un nuevo sueño que cumplir, donde mostrar todo el trabajo que día a día realizamos en Afrikable, con ilusión, profesionalidad y siempre con el mismo objetivo, el empoderamiento de la mujer y el comercio justo como herramienta de cambio.

Desde cada una de las fotos realizadas de cada producto, con la mejor de las fotógrafas y modelo que con cada flash, viajaban a otro sitio en el cual se oyen las máquinas de coser, los canturreos de las mujeres trabajando y las risas de los niños de fondo.

Desde el gran e imprescindible trabajo de diseño gráfico, con una gran profesional al frente contagiando energía en cada mejora e ideas planteadas, donde poder mostrar el fruto de todo ese camino recorrido juntas, hasta conseguir mucho más que un Catálogo de Comercio Justo, un catálogo de historias, de empoderamiento, de superación y esfuerzo.

Regalos solidarios de Comercio Justo Afrikable

Un nuevo catálogo lleno de novedades, acorde con las nuevas tendencias, así como la renovación total de los artículos existentes con una extraordinaria mejora en calidad y diseños.

Todos los artículos que aparecen en este catálogo son elaborados artesanalmente, y bajo los estándares del Comercio Justo, por los grupos productores de Afrikable: Jimudo Women Group, Artesanía Masaai, Lamu Recycling Solution y Viatu Project.

¡No esperes para descubrirlo!

 

DESCARGA ahora tu catálogo o visita nuestra tienda online

 

Autora: Merche Cascajero

Sábado, 07 Octubre 2017
Publicado en PROYECTOS

¡¡¡Y nos tocó!!!

Pensábamos que nos había tocado unas vacaciones solidarias en las que íbamos a ayudar a personas necesitadas de Lamu mediante nuestra aportación “occidental y desarrollada” pero, solo pisar el suelo de la isla nos hizo entender que la ayuda sería mutua.

Comienzo desde el principio...

Tras confirmar que no quedaban plazas disponibles para el mes de septiembre, rápidamente empezamos a hacernos la idea de que este año no podría ser pese a tener las vacaciones y dinero ahorrado disponible para el evento que desde hace dos años queríamos vivir, ¡ser vacacioneros de Afrikable! Una pena... otros compañeros se habían adelantado y el orden de llegada siempre hay que respetarlo. Afrikable decide lanzar un sorteo basado en la compra de papeletas para ayudar en la financiación de la “Maternity Home”, un proyecto ambicioso que ofrecerá a la mujer la capacidad de monitorear, controlar y dar a luz en condiciones idóneas y poco comunes en la zona. Decido ayudar mediante la compra y difusión de las papeletas en mi entorno. El 30 de marzo se realiza el sorteo, siendo mi turno de trabajo de 14 a 22h, por lo que lo primero que haría al salir sería revisar las papeletas del sorteo. No me dio tiempo... Lola ya me había escrito para felicitarme... ¡por mi cumpleaños! Sí, el 30 de Marzo es mi cumple! Le doy las gracias y me llama...

Lola: Alejandro, ¡Felicidades por tu cumpleaños!

Yo: ¡Gracias Lola! Me pillas saliendo del trabajo... no he salido ni por la puerta aún.

Lola: Te llamaba para felicitarte por tu cumpleaños... y ¡¡¡por el sorteo!!! ¡¡¡Te ha tocado!!!

Yo:

Sí, me quedé sin palabras... un nerviosismo incontrolable recorrió mi cuerpo en cuestión de milésimas de segundos sin poder hacer nada, excepto disfrutarlo. Era un día único que nunca olvidaré. Rápidamente llamo a mi hermano y empezamos a pensar en la maravillosa experiencia que íbamos a vivir. ¡Nos había tocado unas vacaciones solidarias!

Meses más tarde llegamos a Lamu, desde donde os escribo. Desde el aire sientes que la isla tiene algo... y cuando aterrizas confirmas que nada es parecido a lo vivido anteriormente. Viaje desde el aeropuerto a la isla, en lancha, de madera, y con personas que no paran de sonreír. Al otro lado las coordinadoras esperándonos con una alegría y entusiasmo que te hace confirmar que esto tiene pinta de ser inolvidable. El pueblo reboza vida y alegría, insisten en que te sientas acogido y, las palabras “Jambo, karibu” (Hola, bienvenidos”), serán una constante durante toda la estancia, acompañadas siempre de una sonrisa deslumbrante creada por el contraste con el color de su piel.

Llegamos a las instalaciones donde Afrikable desarrolla su proyecto. Alegría y armonía se respira en el ambiente. Gran equipo de costura formado por mujeres llenas de vida y miradas de satisfacción cuando personas visitan su área de trabajo. Taller de calzado donde se confeccionan las sandalias que se venderán en comercio justo en diferentes lugares y cuya dedicación y esmero hacen que su calidad sea apreciada por el público occidental. Guardería de bebés, pieza fundamental en el proyecto. Escuela infantil, pilar de la sociedad y donde Afrikable trata de realizar un trabajo profundo y cuidado. La correcta alimentación, el cuidado por la higiene personal, la salud, aprender a leer y a escribir, aprender inglés, creer en un mundo mejor, luchar por mejorar y no conformarse con lo ya establecido y, sobre todo, que se sientan queridos y muy valorados. Y la nueva joya de la corona, la Maternity Home, ya es una realidad! Las obras están muy avanzadas, el edificio ya se ve, ya tiene forma y, hace dos días, terminaron de colocarle el techo. Mis papeletas y las de todos los colaboradores están plasmadas en cada piedra. Todavía queda trabajo por hacer y financiación que conseguir, pero ¡todo va viento en popa!.

Pronto se nos asignan las tareas o áreas en las que colaboraremos todos los que hemos venido en el mismo periodo. Tras varios días, todos tenemos la misma sensación... no nos sentimos tan útiles... ”sólo estoy yendo al mercado a comprar”, “sólo estoy cogiendo bebés en brazos toda la mañana”, “sólo estoy recortando y pegando suelas de sandalias”... todos teníamos la sensación de que veníamos a “cambiar el mundo!!”, nos sentíamos con energías como para “mejorar toda Lamu en 3 semanas!!”. Tras sentarme a reflexionar unos minutos, me voy dando cuenta que sólo las ganas de ser útiles y de ser ambicioso no nos estaba permitiendo darnos cuenta que gracias a nosotros todo lo demás se estaba moviendo, que las madres podían trabajar porque nosotros cuidábamos de sus bebés, que los niños estaban aprendiendo inglés por los juegos que los vacacioneros profesores les estaban preparando, que los niños comían gracias a que la persona del mercado iba diariamente a por toda la compra, que las personas podían trabajar en instalaciones en óptimas condiciones por que los de mantenimiento hacían bien su trabajo. ¡Y empecé a sonreír! Me sentía muy útil y... ”¡¡estaba cambiando el mundo!!”, ¡justo lo que vine a hacer! ¡Era maravilloso!.

Alejando en el mercado y con los bebés

Los días han pasado rápido. Dedicamos la mañana a colaborar y la tarde a explorar la isla y sus alrededores, disfrutando de playas con encanto, zumos naturales inolvidables, paseos en barca y con alguna cervecilla en un bar flotante que acapara la atención de todo visitante. Los fines de semana los utilizamos para excursiones de mayor envergadura, como safaris o estancias en islas vírgenes que requieren un día completo.

Alejando de safari en el Parque Nacional de Tsavo

Me ha encantado África y siento que con Afrikable la he entendido mejor. He podido adentrarme con cierta profundidad en la realidad de la sociedad de Lamu. Ahora ya entiendo aquellas veces que me han dicho que África no deja indiferente a nadie. A día de hoy, no soy capaz de dar un veredicto o una opinión más o menos profunda de África, y no tengo expectativas de que pueda darla hasta dentro de unos meses, cuando ya haya podido interiorizar y asimilar todo un poco mejor. Afrikable y el sorteo me han permitido vivir una experiencia única, conocer un mundo diferente, valorar aspectos que ya tenía olvidados y, sobre todo, aportar mi granito de arena para un Lamu mejor. Me llevo amigos, recuerdos, vivencias, fotos, tanto capturadas con la cámara como aquellas que nunca se borrarán de mi mente, naturaleza y mucha África conmigo.

Se despiden unos vacacioneros que llevarán siempre en el corazón a Afrikable, el emprendimiento de sus mujeres y las esperanzas puestas en las nuevas generaciones africanas.

Alejandro y Pablo Martín

Despedida de Alejando y Pablo Martín

 

Autor: Alejandro Martín

Domingo, 17 Septiembre 2017
Publicado en PROYECTOS

Hace 7 años, en nuestro primer viaje a Lamu, Kenia, conocimos a Lola Serra y Merche Cascajero.

Íbamos siguiendo el proyecto que acababan de poner en marcha: AFRIKABLE.

Reunía a un grupo de 10 mujeres de diferentes etnias y religiones, con sus hijos, y que tenían importantes necesidades de subsistencia. Lola y Merche al frente, contaban con poco más que su entusiasmo y su total entrega.

Nosotros desde Free Design Bank, nos sentimos enganchados desde el principio a este grupo de mujeres luchadoras.

Queríamos aportar nuestra ayuda y colaboración, desde el diseño, buscando fórmulas y recursos, tanto en diseño de productos para su mejor comercialización, siempre comercio justo, como en formación y financiación.

Amparo Balbastre 01

Después de estos 7 años, el grupo ha crecido, ahora más de 40 mujeres y más de 100 niños viven del proyecto. Se han conseguido nuevas instalaciones que han mejorado su calidad de vida y de trabajo.

Afrikable, es más que una ong. Es un proyecto de vida, que compartimos totalmente desde Free Design bank.

Hoy, la fuerza que transmiten cada una de las mujeres del proyecto, te la hacen sentir en cada abrazo de agradecimiento, en cada palabra swahili, que no necesita traducción porque te llega directamente al corazón.

En este último viaje, nos hemos emocionado, nos hemos sentido parte de este precioso proyecto, en el que a nivel humano siempre recibimos más de lo que damos.

Gracias Lola, gracias Merche.

 

Autora: Amparo Balbastre , Coordinadora de FREE DESIGN BANK

Domingo, 17 Septiembre 2017
Publicado en PROYECTOS

En cuanto vimos la posibilidad de armar este proyecto junto con Afrikable no tuvimos dudas. Casi al unísono Amparo Balbastre, Carmen Gujarro y yo pensamos que éste era otro de esos retos que Free Design Bank debía enfrentar. Hablamos con Merche Cascajero y Lola Serra y todos lo vimos claro, cerraríamos el círculo de las necesidades; construiríamos el edificio para el taller de artesanía que siempre había necesitado Afrikable, conseguiríamos nuevas máquinas de coser y desarrollaríamos una nueva colección de productos más atractivos, comerciales y ajustados a las nuevas posibilidades técnicas de las mujeres artesanas.

El equipo de Free Design Bank se puso en marcha y a nuestra llamada acudieron muchos diseñadores voluntarios, que organizamos en tres grupos; uno se encargaría de propuestas de diseño que reciclaran el plástico de tantas garrafas de agua que se consumen en Lamu, otro grupo propondría diseños exclusivos de sandalias para el grupo de mujeres Massai, y otro grupo trabajaría propuestas en tela de Kanga y Kikoy. Yo asumí la dirección de los grupos y proyectos, mientras que Carmen se encargaba de la gestión del proyecto y de refinar los diseños propuestos por los voluntarios y Amparo de la coordinación de los grupos y de realizar o mejorar los patrones de los prototipos.

Manolo Bañó 01

Cuatro meses después, tras muchas horas de trabajo tanto de los diseñadores voluntarios como de los responsables de Free Design Bank, la colección estaba preparada para ser producida por los grupos de mujeres de Afrikable…..¿Pero en qué edificio?..…Merche y Lola se habían movido rápido y, la verdad, a nuestra llegada a Lamu nos sorprendió ver que las nuevas máquinas de coser estaban montadas y en marcha y sobre todo que…¡¡El nuevo edificio del taller estaba casi acabado!!.

En la sede de Afrikable en Lamu hemos pasado tres semanas inolvidables implantando el proyecto, seleccionando los diseños y ajustando las máquinas, mientras Amparo capacitaba a las mujeres en el uso de las nuevas máquinas de coser eléctricas industriales. Esas tres semanas de relación tan personal con las mujeres del proyecto y sus inquietudes nos han llenado de ilusión, de conocimiento y de fuerza para seguir colaborando muchos años más con Afrikable desde los fundamentos del diseño social que representa Free Design Bank.

 

Autor: Manolo Bañó, Director del Proyecto de Diseño Social FREE DESIGN BANK

Domingo, 17 Septiembre 2017
Publicado en PROYECTOS

Llevo colaborando con ellas desde que conocí la ONG cuando estaba en la universidad gracias a un proyecto de Free Design Bank de colaboración entre diseñadores y distintas organizaciones de países en vías de desarrollo. Tuve después la oportunidad de estar un tiempo en Lamu como diseñadora, viviendo día a día y desarrollando productos mano a mano con ellas. Esa experiencia fue una sacudida que me acompaña desde entonces, y me mantiene atada a ellas.

Ellas, cada una de las mujeres que trabajan para Afrikable y que la hacen posible, son una lección de fuerza, y su ejemplo me ha obligado siempre a ponerme y a poner las cosas en su lugar.

Afrikable ha ido demostrando que los obstáculos son franqueables y que no hay adversidad imposible de vencer. Es una familia que no para de crecer y como ente en crecimiento necesita de recursos que se desarrollen con ella. Presentar este proyecto en su nombre es darles un pequeño empujón que ayude a conseguir sus objetivos. Que mi empresa me dé la oportunidad de mejorar sus condiciones laborales es encontrar un lugar común entre mi contexto y el suyo.

Carmen Guijarro 01

Lo que más me motiva es saber que todo esto quedará para ellas, el taller, las herramientas, las formaciones. El alma de todo es poner a su alcance los mecanismos para que ellas puedan seguir haciendo.

Espero que esto sea el principio, que en esos espacios se den formaciones continuas, que cada vez haya más mujeres y que necesiten construir una, tres o cinco plantas más. Y que sigan creciendo, orgullosas y valientes, y demostrando su entereza y energía.

Son las vencedoras de una realidad difícil, pero afortunadamente para todos, el futuro es suyo.

 

Autora: Carmen Guijarro

Domingo, 17 Septiembre 2017
Publicado en PROYECTOS

Aún recuerdo ese día en la biblioteca cuando Carmen Guijarro nos llamó para darnos la noticia... ¡¡¡Que nos lo han concedido!!!... ¡¡¡Lo hemos conseguido!!!... ¡Por fin el taller para las mujeres sería una realidad!

Aún retumban mis gritos de alegría en las paredes de la biblioteca (y muy probablemente en los tímpanos de Carmen también) pero no podía ser para menos, algo por lo que Merche y yo llevábamos luchando desde el principio, desde hace ya más de 7 años, se había hecho realidad.

Poder ofrecer un lugar digno de trabajo a las mujeres del proyecto, unas máquinas profesionales con las que mejorar la producción, un espacio de almacenaje adecuado, una biblioteca de contenidos donde guardar los patrones y prototipos, talleres de formación en diseño, mejora de la producción y un largo etcétera de imprescindibles para poder mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras del proyecto, poder mejorar la producción, poder llegar de esta forma a más gente a través del Comercio Justo, repercutiendo nuevamente en la mejora de la calidad de vida de muchas mujeres de Kenia.

Factory 01

Carmen trabaja como diseñadora en una multinacional de la moda y es voluntaria de Free Design Bank, plataforma sin ánimo de lucro de la Universidad CEU de Valencia formada por estudiantes de diseño y diseñadores que colabora con Afrikable desde nuestros inicios. Carmen vino a Afrikable por primera vez en 2013, como voluntaria para ayudar a mejorar la producción textil.

Pudo sufrir en su propia piel los problemas a los que hacían frente las trabajadoras a diario: falta de espacio, falta de lugar adecuado para almacenaje, una casa de alquiler donde cuando llovía entraba el agua por todos sitios y se mojaba todo (ellas, los productos, los materiales, los niños…). Cuando no llovía pero hacía viento, todo salía volando por las ventanas (los tejidos, los patrones, los hilos…) en definitiva, el espacio no era el adecuado. No era la primera casa en la que estábamos, antes habíamos estado en otra casa alquilada, donde escuela, comedor, cocina y talleres estaban en la misma planta e interconectados. Era una casa muy oscura, con muchos mosquitos, y muy pequeña, que durante los primeros meses sirvió para lanzar el proyecto, pero no estaba lista para asumir un crecimiento como el que hemos experimentado en estos años.

En 2014, con mucho esfuerzo pudimos comprar a plazos un terreno donde por fin poder crecer construyendo espacios dignos para todos. Allí poco a poco nuestros sueños se fueron cumpliendo: la escuela y el comedor de los niños , las instalaciones del programa de Vacaciones Solidarias, e incluso la Maternity, pero el mayor de los sueños se resistía. En las nuevas instalaciones las mujeres iban trabajando en donde se podía: en las habitaciones cuando el programa de Vacaciones solidarias estaba cerrado, en las aulas cuando en la escuela eran vacaciones escolares, cuando el edificio de la Maternity tuvo techo, otra mudanza... y cuando todos los edificios estaban ocupados, bajo los árboles.

Muchas empresas ofrecen a través de sus departamentos de Responsabilidad Social Corporativa subvenciones a proyectos que presentan sus empleados, donde a veces son votados y/o seleccionados por sus trabajadores. Y ese ha sido el caso de Carmen al presentar en su empresa el proyecto de “COOPERACION MEDIANTE EL DISEÑO PARA LA CONSOLIDACIÓN, CAPACITACIÓN, DESARROLLO TÉCNICO Y ECONÓMICO DE LOS GRUPOS DE ARTESANAS DE AFRIKABLE ONGD EN EL DISTRITO DE LAMU (KENIA)”.

 

 

Este proyecto cuenta también con la colaboración de Free Design Bank, de la mano de Manuel Bañó y Amparo Balbastre, que colaboran con las artesanas de Afrikable apoyándolas en su capacitación en diseño y en la creación de nuevos productos que se fabricarán en el nuevo taller. Free Design Bank aporta los profesionales, materiales didácticos, y los diseños necesarios para la consecución de una colección comercial profesional.

Queremos dar las gracias a Carmen, Manolo y Amparo por confiar en Afrikable y hacer de este gran sueño una realidad. Pincha en el nombre de cada uno de ellos para conocer sus emotivos testimonios como grandes impulsores de este proyecto.

Asante Sana!

Factory 02

 

Autora: Lola Serra

Domingo, 03 Septiembre 2017
Publicado en PROYECTOS

En esta investigación he tenido la posibilidad de conocer historias de mujeres valientes que han decidido romper con las reglas machistas y avanzar. Aceptar un trabajo, disponer de su dinero, divorciarse de sus maridos o negarse a que sus hijas sean casadas de forma forzada. Pero también he conocido su contexto y no todo es positivo.

Lamu es una ciudad de reglas culturales muy tradicionales, machistas y con una pobreza económica enorme, al igual que el resto del país, al igual que muchos otros países de África y del resto del mundo. Esto hace que las salidas de las violencias machistas sean muy complejas. En la comisaría de policía llegan alrededor de 4 ó 5 denuncias a la semana sobre este tema, pero casi el 100% se termina en dicho lugar, ya que es la propia policía la que te recomienda hablar con tu marido, o con la autoridad del pueblo, para tratar de solucionarlo y llegar a un acuerdo para “perdonar el primer error”, porque “no vas a meter a tu marido en la cárcel”.

Comisaria policía

Luego, si has roto con tus propios miedos y has conseguido interponer la denuncia y no dejarte convencer por tus padres, amigos o familiares, debes ir al Hospital y pagar unos 10€ para conseguir un certificado médico que valore tus lesiones. Esto puede no impresionar, pero si aquí el salario medio es de 30€, y teniendo en cuenta que la gran mayoría de las mujeres no tienen acceso al mercado laboral, es una cantidad inalcanzable para muchas de ellas.

Pero no todo es negativo, también actualmente Lamu cuenta con una mujer jueza comprometida con los derechos de la mujer, que colabora con asociaciones de mujeres abogadas para facilitar que las mujeres defiendan sus derechos en los juzgados con los mínimos costes posibles. Muchas personas me comentaron antes de hablar con ella lo bien que lo estaba haciendo porque estaba comenzando a condenar con penas graves las violaciones.

Lamu violencias machistas

Y dándole una vuelta a qué es lo más positivo de esta investigación, me quedo con la capacidad de lucha de las mujeres. Cuando dedicas el tiempo a sentarte a su lado y escucharlas, no encuentras a mujeres agotadas de la vida por trabajar todo el día, dentro y fuera de casa, sufriendo todo tipo de violencias y discriminaciones, encuentras a mujeres alegres, risueñas, con muchas ganas de hacerte una broma, de preguntarte cosas de tu ciudad, de aprender y de soñar. Puedes encontrarte a una mujer que, mientras amamanta a su hijo y limpia el suelo, te cuenta que en dos años quiere montar su propio salón de belleza. A otra mujer que, mientras lleva a su hijo al hospital te va contando por el camino que quiere ir ascendiendo para conseguir dinero y hacer una segunda planta en la que ya es su casa, solo su casa y la de sus hijos. Por ello, no son mujeres que se hayan rendido, son mujeres en continua lucha para mejorar sus vidas y la de sus familias.

Para terminar, solo me queda dar las gracias a todas las personas que han hecho posible este proyecto, especialmente a Lola y a Merche por hacerlo realidad, al equipo de coordinadoras y ex coordinadoras que me ha acompañado en este camino y especialmente a las mujeres que han formado parte de este trabajo, por cada mirada, por cada apretón de manos, por cada beso y por compartir de una forma tan pura y tan real su visión de la vida. Ha sido un gran reto realizar una investigación aquí y de este tema, pero siempre habrá sido la mejor decisión de mi vida.

Asante Sana.

Badaee.

 

Autora: Ana Fernández

Domingo, 03 Septiembre 2017
Publicado en PROYECTOS

A pesar de que éste sea el objetivo de mi investigación, es un tema muy difícil de abordar. Para mí, es debido al respeto que me transmiten, me aterra que me vean como una profesora que viene a dar lecciones de moral. Sin embargo, creo que es un tema del que hay que hablar y que hay que abordar sin miedo.

El punto de partida para hablar de las violencias es que no separen la esfera pública de la esfera privada, esto quiere decir que no se traten los casos de violencia como casos “domésticos” que le ocurre a algunas personas en su casa y de lo que no hay que hablar, sino como una consecuencia de que los hombres quieran mantener su posición de poder y que sufrimos socialmente todas las mujeres del mundo.

Por ello, comenzamos hablando de quién tiene el poder. Todas tenemos clara la respuesta, los hombres. Pero, a raíz de que una de las mujeres me contestó en la entrevista que tenían más poder “porque son los que traen la comida”, me pareció necesario hablar de que antiguamente la superioridad de los hombres se adquiría porque luchaban las guerras, cazaban, trabajaban, etc. Pero que actualmente ese poder es debido a la tradición, no a la situación real de muchas de ellas. Ya que son las que trabajan, las que llevan la casa, son las protagonistas de esta nueva realidad, en las que hombres y mujeres trabajan, pero que los hombres siguen teniendo más poder.

Y, una vez que conseguimos un acuerdo sobre ello, me atrevo a empezar a hablar de violencias. Pero para hablar de violencia primero tenemos que hablar de que entendemos por violencia. Las mujeres comienzan a hablar de distintos tipos de violencia: es violencia quitarte todo el dinero y no dejarte ni para medicinas, es violencia pegarte, es violencia obligarte a hacer todas las cosas de la casa y amenazarte con pegarte si no lo haces, etc.

Violencias machistas 01

Y a partir de ahí, comenzamos a ver uno a uno los tipos de violencia. Comenzamos por la violencia física, qué es y quién la sufre. Cuando pregunto si todos los hombres usan la violencia, algunas contestan que todos y otras que la mayoría. Uno de los momentos más duros fue cuando decidimos preguntar al contrario ¿Quién ha sufrido violencia física? y comienzan todas a levantar la mano hasta que una de ellas aclara, todas hemos sufrido violencia física.

Es muy alentador ver cómo algunas mujeres reclamaban a otras de la misma tribu que hablaran, que no se quedaran calladas, que luego iba a ser demasiado tarde. Aproveché para contar que en España ocurría lo mismo, que se decía que estas cosas debían solucionarse en casa, con esas frase de “los trapos sucios se lavan en casa”, y que es, desde hace muy pocos años, cuando se está empezando a conseguir que la gente no lo acepte como algo cotidiano, sino que se comience a criticar y a tomar medidas, al menos contra la violencia física.

El problema es que, cuando hablamos de España, se imaginan un lugar con muchos recursos, con muchas posibilidades, y es cierto que, comparado con su situación, puede que lo sea. Sin embargo, ellas ven como algo muy difícil salir de la situación de violencia en la que tienen que romper las reglas religiosas, culturales, morales y económicas para decidir denunciar y empezar una nueva vida.

Un tema muy complejo fue abordar la violencia sexual y decirles que es violencia el tener que practicar sexo, incluso con sus maridos, si no es su voluntad. Es muy difícil abordar este tema, en España se comienza a hablar desde hace muy poco con las campañas de NO es No, pero creo que el hecho de que lo escuchen al menos pone una de las primeras piedras en los cimientos del cambio. Cuando hablamos de sexualidad muchas se ríen y otras comienzan a hacer bromas sobre cómo pueden evitar tener sexo con sus maridos cuando no quieran. Al final, acaban diciendo que lo que tienen que hacer es defenderse y cuando les comento que nosotras en la Universidad estamos empezando a hacer clases de defensa personal, me piden aprender a defenderse. Todo es entre bromas y miradas cómplices, pero el paso está dado, saben que está mal, saben que su falta de poder no les permite ahora mismo librar esa batalla, pero quieren defenderse en un futuro.

Otro de los temas complejos fue la violencia económica. Como he dicho al principio, algunas diagnosticaron como una forma de violencia el negar el derecho a disponer de su propio sueldo. Pero luego, cuando hablamos del salario, muchas reconocieron que sus maridos tienen sus números de cuenta y que consiguen ocultarle algunas partes del dinero, pero no en su mayoría. A partir de ese momento, comienza un debate entre ellas muy interesante sobre que deberían hacer, si está bien o mal que ellos lo sepan, y cómo consiguen algunas poder disponer de su propio sueldo. La imagen de esos minutos no podría describir mejor lo que es creación de redes de apoyo mujeres.

Violencias machistas 02

Podría contar palabra a palabra de cómo se fue desarrollando todo y no podría transmitir la fuerza que sentí en esa sala. Las mujeres nos escucharon, entendieron el mensaje y estaban dispuestas a hablar, eso fue un regalo que me acompañará toda la vida.

El cambio no será de hoy para mañana, el cambio será pole pole, piedra a piedra. No tengo ninguna duda de que estas mujeres valientes que han sufrido todo tipo de violencias a lo largo de su vida son unas resilientes, saben lo que han pasado y no lo quieren para sus hijas. Esto hará que vayan transmitiendo otro tipo de valores que irán produciendo el cambio hacia una sociedad más igualitaria.

 

Autora: Ana Fernández

Domingo, 03 Septiembre 2017
Publicado en PROYECTOS

¿Qué es trabajo? Desde la Revolución Industrial en Europa entendemos el trabajo como aquel que se realiza fuera de casa y por el que consigues un sueldo. Sin embargo, esto deja fuera de considerar trabajo el cuidado de los niños, de la casa, del ganado, del huerto y todos aquellos trabajos por los que no se consigue dinero.

Esta diferencia puede tener sentido en España, donde ya hay una diferencia entre la oficina y la casa. Sin embargo, esta diferencia en las mujeres de Kenia no tiene ningún sentido. Aquí todo es trabajo. Las mujeres del proyecto se levantan entre las 5 y las 6 de la mañana, comienzan a limpiar la casa, a cocinar el desayuno y la comida, preparan a sus hijos e hijas para el cole y salen hacia el proyecto. Aquí, comienzan a trabajar desde las 8 de la mañana y hasta las 5 de la tarde y durante todo ese tiempo también alimentan a sus bebes, comen con sus amigas… todo forma parte de una rutina, que puede parecer caótica en un primer vistazo, pero que se convierte en una forma de conciliación muy coherente que hemos perdido hace mucho tiempo en el mundo occidental.

Sin embargo, el horario de estas mujeres no acaba a las 5 de la tarde, cuando vuelven a casa se le siguen acumulando las tareas, como ir a por el agua, preparar la cena o alimentar a los animales. Lo mismo ocurre cuando le preguntas por el fin de semana y te dicen con una sonrisa que muy bien y lo siguiente que hacen es hacerte el gesto de lavar la ropa, ya que esa tarea les ha ocupado la mayor parte del fin de semana.

Por tanto, reflexionando sobre ello, no es el tener un trabajo lo que marca la diferencia en Afrikable, porque trabajan siempre, es el derecho a tener un salario todos los meses lo que les ha cambiado la vida. En las entrevistas, cuando se les preguntó en qué te ha cambiado la vida este proyecto, no lo dudaron ni un momento: “Ahora soy más libre por mi independencia económica. Puedo pagarle la educación a mis hijos y a mis hijas, puedo comprar comida y medicinas y, sobre todo, puedo elegir como gastar el dinero sin depender de mi marido”.

Dignificar el trabajo 01

Esta independencia, sin embargo, es relativa. A pesar de recibir el salario, muchas mujeres necesitan usar todas las estrategias posibles para disponer libremente de su dinero. He vivido como una conquista que reconozcan su derecho a disponer de ese dinero, que es violencia machista el que sus maridos no les permitan comprar cosas necesarias. Uno de mis momentos preferidos de las entrevistas fue cuando las mujeres me comentaron como se apoyan entre ellas para conseguir disponer de su dinero, como una verdadera guerra de guerrillas hacia el empoderamiento económico.

Lo que es completamente cierto es que tener un salario a final de mes les otorga un respeto frente a sus maridos que no tenían antes, ellos tienen que respetar sus horarios de trabajo, las reglas de la ONGD y muchos dependen económicamente de ellas, las convierte en el motor económico de la familia. Esto les ayuda a sentirse más realizadas, a que se le reconozca su trabajo, en el que caso de que ello no ocurra, puedan soñar con otra vida, si es necesario.

 

Autora: Ana Fernández

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SOBRE AFRIKABLE

Afrikable es una organización sin animo de lucro española, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con número 1/1/594088 y en el Registro de Organizaciones no Gubernamentales de Desarrollo de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) con número 2033.

 

En Kenia nuestra asociación se llama Afrika Able Organization y está inscrita en el NGO Coordination Board de Kenia, con número 10976.

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